Nací y crecí en Colombia, en el hermoso Eje Cafetero. Es un lugar de verdes colinas ondulantes, café perfecto, y gente increíblemente cálida. Pero como muchos lugares en Latinoamérica, también es un lugar donde los perros callejeros son una realidad diaria.
Creciendo, los veía en todas partes. Algunos eran perros amigables del barrio que todos alimentaban pero nadie "poseía." Otros claramente estaban sufriendo — flacos, heridos, asustados. Eso moldeó cómo veo a los animales y por qué hago lo que hago hoy.
Los números son impresionantes. Colombia tiene aproximadamente 4 millones de perros callejeros. En Latinoamérica, la situación es aún mayor — México tiene alrededor de 16 millones, Perú tiene 6 millones. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud estima más de 200 millones de perros callejeros vagando por las calles.
En ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena, cientos de miles de perros viven en las calles. Algunos fueron abandonados por dueños que no podían mantenerlos. Otros nacieron en la calle, sin conocer un hogar.
Las razones son complicadas:
Cerca de la finca de nuestra familia en el Eje Cafetero, hay una organización haciendo un trabajo increíble. Refugio Huellas de Amor en Pereira se ha convertido en un santuario para los olvidados.
Síguelos: @refugiohuellasdeamor | refugiohuellasdeamor.com
Lo que hace especial a Huellas de Amor es su enfoque en los casos que todos los demás han abandonado. Perros viejos. Perros con cáncer. Perros con discapacidades. Perros que otros refugios dicen que son "inadoptables." Creen que cada animal merece dignidad, comodidad y amor — incluso si nunca encuentran un hogar permanente.
"Sabemos que no podemos salvar a todos los animales del mundo, pero podemos cambiar el mundo para cada animal que rescatamos. ¡Donde hay voluntad, siempre hay un camino!"
— Manuela Rodríguez, Fundadora
El refugio funciona completamente con donaciones y trabajo voluntario. Aceptan visitantes los domingos, y han construido una comunidad de seguidores que apadrinan animales individuales, donan suministros y ayudan a difundir el mensaje.
Las soluciones son directas, aunque implementarlas es difícil:
Si te gustaría ayudar a esta increíble organización:
Cada perro que peluqueo aquí en Virginia me importa. Pero cuando pienso de dónde vengo, recuerdo que tantos perros en el mundo nunca tienen la oportunidad de ser consentidos, amados, o incluso alimentados regularmente.
El trabajo que organizaciones como Huellas de Amor hacen me inspira. Son prueba de que la compasión puede cambiar vidas — un animal a la vez.
Si alguna vez has amado a un perro, considera apoyar organizaciones de rescate — ya sean locales o internacionales. Los perros no pueden hablar por sí mismos, pero personas como Manuela y su equipo hablan por ellos cada día.
— Venus 🐕
Nota: Fancy Pet Salon no está afiliado con Refugio Huellas de Amor. Simplemente admiramos su trabajo y queríamos compartir su historia. Todas las donaciones van directamente a ellos.
Dale a tu mascota la experiencia de peluquería que merece.